El 11 de marzo, mientras los medios comenzaban a mostrarle al mundo las terribles imágenes del desastre, una pequeña estación de radio activaba su Plan de Emergencia-RCL para ocuparse de su compromiso con la comunidad latinoamericana residente en Japón y así comenzar a brindar su ayuda durante 8 días, las 24 horas, como radio social – comunitaria en medio de la tragedia.

Se trata de Radio Club Latino y su director Luis Jaime Jaramillo, un colombiano residente en Japón desde hace 10 años y que desde el 2004 creó este proyecto, con el fin de contribuir al desarrollo e integración de la comunidad extranjera con los japoneses, que tienen interés por el tema de Latinoamérica su cultura y su gente.

A los pocos minutos de ocurrido el terremoto y tsunami, Radio Club Latino ya estaba en comunicación con las más influyentes radios y canales de televisión de Latinoamérica, contándoles en vivo y en detalle de lo que había sentido, percibido y lo que estaba viendo en primicia en la televisión japonesa.

Desde el 2004 Radio Club Latino se ha dado a la tarea de buscar una relación directa con los extranjeros en Japón, logrando una base de datos a la fecha muy invaluable e incalculable, que le permite al instante enviar mensajes y ser recibidos por un alto porcentaje de la comunidad, creando un efecto dominó que por poco le permite llegar a un cubrimiento total.

En medio de la incertidumbre, las terribles réplicas, el colapso en las comunicaciones y el transporte, Luis Jaime continuó durante las siguientes horas y días ejecutando el plan de emergencia-RCL, el cual consiste en enviar y recibir una comunicación vía celular email, Google, Hotmail, Yahoo email , sms, cms, Skype, y redes sociales como Facebook, Mixi, Twiter a todos los extranjeros para que reporten su situación a la estación de radio y de allí hacer un balance de la situación.

Luis Jaime que tiene una basta experiencia en temas de emergencia, la sociedad y como observador de la dinámica de los extranjeros en Japón, pudo determinar en el primer balance, que la gran mayoría de extranjeros no estaban en el epicentro del tsunami ni del terremoto; también que los daños en las edificaciones en el resto del país como la región de kanto y el sur no preveían una catástrofe aun mayor.
Éste balance permitió oportunamente dar parte de tranquilidad a millones de personas y familias en Latinoamérica, que escuchaban y veían las peores imágenes apocalípticas de un desastre natural nunca antes visto a través de los medios, imaginándose lo peor para su familias y amigos en Japón.

La voz que repetía insistentemente para Latinoamérica decía: “Hasta el momento podemos decir con certeza que la gran mayoría de latinoamericanos se encuentra a salvo; por eso ustedes pueden estar un poco tranquilos, no sin antes decirles que estamos en estado de alerta máxima e incertidumbre por los extranjeros en Miyagi y la región de Tohoku”

“Recibimos una desbordante cantidad de respuestas, fue un canal efectivo para que muchas personas de las cuales no se sabia absolutamente nada de su suerte y que estaban en Miyagi, Iwate y Fukushima pudieran enviar un mensaje a sus familias, conocer su verdadera situación y de soporte para algunas embajadas que las buscaban afanosamente para brindarles la ayuda”.

La emergencia nuclear y la crisis humanitaria

El día 12 cuando se conoció la noticia de la crisis nuclear en fukushima, una vez más, Radio Club Latino reorientó su Plan de Emergencia RCL, anunciando de inmediato para Latinoamérica que Japón estaba viviendo tres desastres y que estos conducirían a un cuarto y quinto como es la crisis humanitaria desatada y el desastre ambiental para el mundo.

Las valoraciones y análisis de la situación, llevaron a Luis Jaime a solicitar insistentemente y con plena seguridad en la embajada, en los medios más influyentes y ante los oídos del gobierno en pleno asi como a la Cruz Roja, que se activaran los protocolos establecidos para atender ésta emergencia.

Junto con las recomendaciones de la embajada, el gobierno tomó la decisión de enviar aviones y repatriar a mas de 300 colombianos, chilenos, ecuatorianos, venezolanos y por su parte otros gobiernos como el de México tomaran las mismas decisiones, al tanto que muchas embajadas cerraban sus puertas y corrían a ponerse a salvo en el sur del país.

Luis Jaime sigue en Japón tratando de seguir adelante con la radio y ayudando a muchos latinos que no pudieron regresar y que estan en una muy dificil situación.