Andrés Cabas, su nombre completo, no llegó a la música por mera casualidad, su padre, Eduardo, compositor y músico folclorista le inició desde los cinco años en los ritmos colombianos. Desde los seis, Cabas estudia piano, y practica con otros instrumentos, en especial con la percusión. Durante su adolescencia conocerá la música clásica, el rock, la música electrónica y la cumbia y el fandango de su país.
Todo contribuyó a que despuntara un músico con las características de Cabas, un creador de grandes contrastes artísticos, de esos que suelen nacer en Latinoamérica. Y como de la base depende la esencia, este barranquillero intensísimo ha sido recompensado por la vida. Pasó de los estudios de Chopin a “La Caderona” -uno de sus grandes éxitos-, y de Beethoven a un hit de la estatura de “Mi Bombón”.
Participa en un concierto homenaje a Carlos Santana. Cabas consigue el Grammy Latino a la mejor revelación, y dos MTV Latin Awards. En 2005 sale el tercer álbum, "Puro Cabas", un homenaje a la elegancia del folclor con melodías influenciadas por el género “bullerengue” y la fusión de cumbia, porro y la “champeta”, la música negra que es el sonido más recurrente de este álbum.
Y así ha crecido Cabas, uno de los juglares más representativos de Colombia y un compositor con mucho que brindar. Está enriquecido por las raíces de su tierra, por el talento para crear que le surge como algo inevitable, y la inteligencia para saber, que siempre se puede más.